En breve nos metemos de lleno en la temporada estival y muchas veces se asocia a desorden en las comidas y en los hábitos.

Y esto no tiene porque ser así, de hecho puede ser un buen momento para adquirir hábitos saludables.

En esta época apetecen más los alimentos refrescantes y en principio estamos más relajados con lo que contribuye a nuestro bienestar mental y emocional.

El punto de partida cómo siempre es escucharnos y saber cómo nos sentimos.

Cómo escuchar tu cuerpo:

Es importante prestar atención a nuestras emociones porque pueden ser como un volcán en erupción y producir mucho calor.

Algunas sugerencias para enfriar esa vivencia interior son:

  • Pasa todo el tiempo que puedas al aire libre y si es en contacto con la naturaleza aun mejor
  • Relájate, encuentra la manera de gestionar el estrés. (Pincha aquí para saber cómo hacerlo)
  • Utiliza el agua para calmarte y relajarte: un baño en el mar, riachuelo, piscina, cascada, …
  • Aprovecha para pasear a la luz de la luna
  • Desconecta de la tecnología
  • Rodéate de personas que te apoyen y te inspiren

Cómo responde el cuerpo al calor:

Ante un aumento de calor el cuerpo sube su termostato, se pierde agua y sales y para regular la temperatura comienza la sudoración.

Lo recomendable es evitar las bebidas muy azucaradas o con cafeína y mantenerse bien hidratada.

Además un exceso de calor puede repercutir en el descanso, haciendo que durmamos pocas horas y esto afecta a nuestro estado de ánimo.

Alimentos para el calor:

  • tomar agua del tiempo en lugar de fría, esto ayuda a liberar el calor corporal.
  • fruta cruda que aporta frescor y ligereza como el melón, piña, sandía, …
  • verduras, en esta época apetece más su consumo siendo una buena solución hacer que el plato parezca un arcoiris.  Así que aumenta la cantidad y la variedad y a ser posible consúmelas crudas o realizando tiempos de cocción cortos.
  • hierbas aromáticas y especias: en cantidades reducidas ayudan a disipar el calor interior.
  • algas: proporcionan minerales.
  • infusiones heladas a base de hierba buena, menta, grosella, hinojo, melisa, …
    • Deja en remojo las hierbas durante toda la noche en un jarra de agua
    • Por la mañana cuélalas
    • Puedes conservar la infusión 24-48 horas en la nevera

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